



En julio de 1997 comenzamos la publicación de Socialismo Internacional con el propósito de contribuir al éxito de las luchas de la clase trabajadora. Esta publicación nunca ha sido imparcial pues toma el bando de los oprimidos y desde esa trinchera se da a la tarea de presentar una alternativa a los medios de prensa comerciales con el fin de ubicar los eventos dentro de un análisis general del sistema capitalista. Y siempre tratando de contestar una pregunta: ¿Cómo se adelantan los intereses de la clase trabajadora?
Durante cinco años hemos fomentado el desarrollo de una conciencia internacionalista y de clase entre los trabajadores en lucha, con especial atención en combatir los prejuicios que los debilitan y dividen: el sexismo, el racismo y la xenofobia. Hemos insistido en la solidaridad obrera por encima de las barreras nacionales y en la necesidad de mantener a toda costa la independencia política de la clase obrera.
El caso colonial de Puerto Rico ha requerido que insistamos en diferenciar las luchas nacionalistas de las clases medias, de las luchas de los trabajadores que aspiran a la liberación nacional, señalando a la vez, la necesidad de la unidad en la acción para no caer en sectarismos.
Creemos que la rica tradición socialista -las ideas revolucionarias emanadas de las luchas del pasado- son las vitales herramientas que nos servirán para construir un nuevo mundo de solidaridad y justicia.
Septiembre de 1997
Los socialistas no somos patriotas
En Puerto Rico el 20% de la población disfruta del 75% del ingreso mientras más de la mitad de la población vive por debajo de la línea de pobreza.
Esta gran desigualdad social refleja el hecho de que los capitalistas y los trabajadores tienen intereses antagónicos, intereses de clase que no se pueden reconciliar, ésto es, si un grupo gana el otro pierde. Cada centavo pagado al trabajador en forma de salario es un centavo menos que el capitalista recibirá en forma de ganancias y vice versa. Por lo tanto la idea nacionalista que afirma la unidad de intereses de todos los puertorriqueños está profundamente equivocada.
En mayo pasado las megatiendas Builders Square fueron compradas por las ferreterías Massó. El semanario Claridad celebró la victoria de Massó afirmando que: "El secreto del éxito de las Empresas Massó a lo largo de 47 años radica en la prestación de servicios ‘a lo puertorriqueño’..." Sin embargo, los empleados del Builders Square de Bayamón no tuvieron nada que celebrar y organizaron un piquete de protesta cuando se enteraron que Massó les reduciría sus beneficios y sus salarios de 8, 9 y 10 dólares la hora al nuevo salario mímino de $5.15.
Para los trabajadores la nacionalidad del patrono que los explota no debe tener importancia alguna. Todos los patronos tratan de pagarle lo menos posible a sus empleados. Debido a que los capitalistas están continuamente compitiendo por vender sus productos en mayor cantidad y a menor precio que sus competidores, éstos tienen que pagar bajos salarios o de lo contrario arriesgan irse a la ruina económica. Para los capitalistas asegurar sus ganancias es más importante que cualquier idea de nación.
Junio de 1998
¡Todos y todas a la Huelga!
Lamentablemente en la mayoría de las uniones existe una diferencia de intereses entre las bases obreras que compo-nen la unión o sindicato y los líderes que las dirigen y que en muchos casos son verdaderos burócratas. A menudo las y los burócratas contienen o limitan la militancia de las bases para no poner en peligro sus propias posiciones privilegiadas. A diferencia de las bases, los burocratas a menudo cultivan rela-ciones con políticos y empresarios y en algunos casos tienen sueldos de ejecutivos. Por ésto a veces los dirigentes sindicales traicionan los intereses de los y las trabajadoras.
En la actual huelga la dinámica no es diferente. Los empleados telefónicos tienen que estar vigilantes y alertas para que sus líderes cumplan todos los acuerdos y para que impar-tan instrucciones que contribuyan al éxito de esta lucha. No se trata de preferir a unos líderes sobre otros. Se trata de llevar la lucha desde abajo para que represente los verdaderos intereses de la matrícula unionada…
El aspecto más medular para la victoria lo representa la lucha desde abajo, que las bases obreras no dejen a nadie descarrilar su lucha, que nadie hable en su nombre a menos que realmente represente su opinión, que sean los propios obreros y obreras los que decidan el curso de la huelga.
Abril 1999
El gobierno en guerra contra los pobres
Los socialisas rechazamos todo intento de criminalizar a los pobres,ya sea al estilo Rambo-Rosselló, de la Mano Dura o ya sea de la forma más diplomática al estilo de código de Orden Público de Sila Calderón.
Manuel de J. Gonzáles ha escrito en el Periódico Claridad del 2 al 8 de abril de 1999, que: "El objetivo de tener una ciudad más segura, sacando de circulación las llagas sociales que todavía arrastramos, se puede lograr en un esfuerzo donde se junten medidas legislativas, como el Código de Orden Público, con programas sociales de atención a los m a rginados, respetando en el proceso los derechos constitucionales de todos los afectados."
Esto es un error. No se trata de "llagas sociales" sino de la pobreza y la desigualdad creada por el capitalismo mismo. Los legisladores continuamente aprueban leyes que perpetúan esa desigualdad y asignan fondos insuficientes para los programas sociales, mientras continúan financiando la expansión de la policía que violenta nuestros derechos cada vez más.
Si los políticos realmente quieren limpiar a Santurce, deben entonces terminar con la pobreza en vez de perseguir a los pobres. Los ricos que desfalcaron al Instituto del SIDA, se enriquecieron con la muerte de víctimas inocentes que dejaron de recibir los servicios médicos a los cuales tenían derecho. Pero estos estafadores de cuello blanco, nunca tendrán que enfrentar operativos y ocupaciones policiacas porque viven en lujosas urbanizaciones cerradas a donde la Mano Dura nunca llega. Demostremos nuestra indignación ante estos atropellos y organicemos acciones para demandar que los operativos poli-ciacos contra las comunidades pobres terminen de una vez y por todas.
Febrero de 2000
¡Es hora de luchar!
La lucha por sacar a la Marina no puede triunfar si depende de las acciones de los políticos de los partidos de los ricos. Esos líderes pueden ser parte del movimiento sólo en la medida que obedezcan la voluntad de la gran mayoría,pues los intereses de clase de los Rosselló y las Calderón eventualmente chocarán con los inereses de los Juanes y Marías del Pueblo, es decir, de las masas de trabajadores que componen las bases del movimiento.
Durante la huelga del pueblo de 1998 el gobierno se encontraba indefenso ante la ofensiva obrera durante la huelga general del 7 y 8 de julio. Cuando los burócratas sindicales, Torres Montalvo, Cruz y Hernández, traicionaron la lucha y dieron orden de retornar al trabajo. Los telefónicos de base se encontraron sin un mecanismo independiente para llevar su lucha. Sin una clara dirección la desmoralización y confusión dió paso a la innecesaria derrota de una de las más increíbles luchas que se han dado en Puerto Rico.
Ahora con el "acuerdo" entre Rosselló y Clinton los políticos coloniales y metropolitanos esperan que suceda los mismo. Que la lucha por Vieques pierda intensidad y claridad, y paulatinamente muera. Para que eso no suceda es impre-scindible rechazar todo intento de robarles las riendas de la lucha a las personas que la llevan día a día...
La lucha por Vieques, lejos de estar en manos de los ricos, debe ser conducida desde abajo por los propios activis-tas.
Junio de 2000
¡No más muertes en nuestras playas!
Los patronos se benefician de la ilegalidad de los trabajadores. Pueden imponerles a los inmigrantes condiciones de trabajos más penosas que a los trabajadores nativos. Al desunir a los trabajadores entre nativos e inmigrantes debilitan las luchas de toda la clase trabajadora y así pueden mantener niveles de salarios más bajos para los trabajadores nativos.
Alos inmigrantes a menudo se les utiliza como chivos expiatorios culpandole por los problemas del país. Por ejem-plo, el superintendente de la policía Pedro Toledo, y el alcalde de Caguas, William Miranda Marrín, han dicho públicamente que los dominicanos tienen la culpa de la criminalidad. Estos argumentos tienen la función de esconder la realidad social en la que vivimos.
El desempleo y la criminalidad no son causados por los inmigrantes y si por una sociedad en la cual el gobierno se gasta millones de dólares invadiendo residenciales, haciendole la guerra a los pobres y muy pocos centavos, para las escuelas y los hospitales.
Fortalecer las leyes de inmigración sólo traería más muertes. Debemos luchar porque las leyes que controlan el movimiento de los trabajadores sean eliminadas.
Diciembre de 2000
Primera mujer electa gobernadora en PR
Si bien para combatir la opresión de la mujer es nece-sario lograr igual acceso de la mujer a todas las posiciones sociales, incluyendo las posiciones de poder, la elección de una gobernadora aunque importante no es suficiente para ter-minar con la opresión de la mujer. Así sucedió también con el voto para la mujer. Aunque un importantísimo logro, el voto no fue suficiente para terminar con el discrimen por género o con la violencia contra la mujer.
La elección de Sila Calderón a la gobernación no va a mejorar la situación de las mujeres ni los hombres de clase trabajadora. Calderón es una empresaria multimillonaria que se beneficia de la explotación de miles de mujeres y hombres. Sus intereses de clase la alejan de la realidad diaria de la gran mayoría de las mujeres.
No se trata de que Calderón no crea en la igualdad para la mujer, pues ella probablemente si cree en la igualdad entre los géneros. Pero como miembro de la clase dominante, su idea de igualdad es la igualdad de la mujer con el hombre de su propia clase social.
Para Calderón ésto significa la igualdad de privilegios y de beneficiarse de la explotación de la clase trabajadora. Para las mujeres trabajadoras, la igualdad con el hombre de su propia clase social no es suficiente para librarse de la opresión, pues se trata de ser iguales como explotadas y empobrecidas por el trabajo asalariado.
Además de la igualdad, la mujer de clase trabajadora necesita hacer causa común con el hombre trabajador para ter-minar con el sistema social que los oprime, sistema capitalista del que Calderón es claramente beneficiaria.
Abril de 2001
¡NO a la homofobia!
La homofobia en Puerto Rico es un fenómeno que no se limita a chistes entre amigos y comedias en radio y televisión. El pasado mes de febrero un hombre asesinó a un jovén de 26 años en Ocean Park porque éste le hizo un asercamiento sexual. El hombre lo apuñaló cuatro veces con un cuchillo de nueve pulgadas porque, según su propia admisión, la víctima le propuso tener relaciones sexuales. Se trata del más reciente de una serie de asesinatos contra homosexuales que han sucedido en los últimos años en la isla.
Esta violencia no ocurre aisladamente. Todas las instituciones en nuestra sociedad capitalistas ven a los homosexuales como una amenaza contra la familia y los beneficios económicos que provee a los patronos el trabajo no remunerado de la mujer dentro de la institución familiar. Desde las cortes, las escuelas, o las iglesias se nos envía el mensaje de rechazo y violencia contra los homosexuales y todo lo que cuestione la familia nuclear…
Debemos continuar organizándonos para forzar al Estado a derogar el artículo 103 que violenta la privacidad de los ciudadanos y fomenta la violencia y la discriminación contra los homosexuales. Más demostraciones masivas se deben organizar en las calles para unir a la gente común en la lucha contra la homofobia. La clase trabajadora toda sólo puede beneficiarse de la liberación gay pues la homofobia se utiliza para crear divisiones entre la mayoría obrera.
Septiembre de 2001
Vieques no puede esperar
Sectores han interpretado la moratoria como una posposición indefinida de las actividades de lucha. Esto es un error. Si la lucha de Vieques se detiene -ya sea por ‘solidaridad’o por ‘respeto a las víctimas’o, peor aún, por la Seguridad Nacional,- la marina nunca se irá de Vieques. Fue en nombre de la Seguridad Nacional que la marina instaló sus facilidades en Vieques durante la Segunda Guerra Mundial. Cuando la supuesta ‘emergencia nacional’ pasó, la marina encontró conveniente quedarse en la isla hasta el próximo siglo.
La Seguridad Nacional ha sido la legitimación ideológica para imponerle a los puertorriqueños todo tipo de políticas coloniales, desde el carpeteo hasta el robo del agua de nuestros ríos.
La lucha de Vieques se enfrenta ante un período de intolerancia donde la confianza de la derecha se ha visto reforzada, no esta vez por el anti-comunismo, sino en su lugar por un nuevo enemigo, el anti-terrorismo. Quieren utilizar el anti-terrorismo para acallar todo tipo de lucha de justicia social…
Es imprescindible que los activistas NO se adapten a este nuevo canon. Las libertades civiles y el derecho a protestar, y hasta a resistir, tienen que ser defendidos y eventualmente extendidos. Debemos oponernos al coro de voces que proclaman que la lucha de Vieques ya no es ‘realista.’
Febrero de 2002
¿El próximo blanco en la "guerra contra el terrorismo"?
Ningún país está a salvo del salvajismo de Washington. La guerra de George W. Bush en Afganistán causó miles de muertes civiles, puso una ganga de caciques guerreros a cargo del país y dejó cerca de 1.5 millones de personas al borde de la hambruna.
Pero hay más por venir. La guerra "contra el terrorismo" del gobierno de EEUU podría moverse ahora al otro lado del globo.
El gobierno de escuadrones de la muerte de Colombia, se alejó de los diálogos de paz la pasada semana y movió 12,000 tropas a la frontera de una región controlada por las guerrillas de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
El gobierno norteamericano estaba deseoso de esta guerra antes del 11 de septiembre. En los pasados dos años, los EEUU han canalizado $1.3 billones en ayuda a Colombia-- la mayor parte dirigida al ejército y la policía…
El grupo de Bush quiere una guerra sin final con el gobierno norteamericano como el policía del mundo, desencadenando su propia forma de terrorismo donde quiera que lo desee.
No podemos permitirles librar una nueva ronda de atrocidades. Todo aquel o aquella que le dijo no a la guerra de Bush en Afganistán necesita mantenerse en pie de lucha—y organizar la oposición a la guerra en nuestras comunidades, nuestras uniones y nuestras escuelas. ¨
